El jueves pasado salía a atender a un paciente, a eso de las 9:37, me levante temprano, comencé mi día buscando a Dios, esperaba recibir su direccion ese día. Iba con el tiempo un poco menos que justo (no estoy seguro de que exista esa categoría), pero para mi asombro una micro (como nunca) esperaba por mi. Si, no me cabe duda, porque los choferes de buses no le paran a un estudiante fuera del paradero, si es que acaso le paran en el paradero, pero lo menos posible es que un chofer se detenga cuando divisa a un estudiante con pase en mano. Pero allí estaba, sentado en la micro adecuada y en el mejor momento. Arriba Dios habló a mi corazón, tenía en mis manos el libro "Viviendo al borde" de Loren Cunnigham, él me dijo: "Abre el Libro", yo atiné a pensar que en libro no aparecían trozos de la biblia (porque no me acordaba). Abrí el libro justo en el último capitulo que había leído, para mi sorpresa un versiculo de la biblia: "Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su favor de los que tienen corazón perfecto para con él..." IICronicas 16:9b. En seguida le dí gracias a Dios y aunque me preocupaba la hora decidí no mirar el reloj hasta que terminara el viaje. Dios estaba mostrandome su favor. Más tarde, en el transcurso del día el Señor respondió a una petición que yo tenía hace mucho.
Hace algún tiempo atrás adquirí deudas y deudas, que no pude asumir y que nunca evalué si acaso lo iba a poder hacer. Ordené mis finanzas, a mi modo, según yo iba bien. Resultado:deudas + intereses. Dios me enseñó mucho, fui muy humillado por él y finalmente aprendí a ser obediente, a confiar en cosas que antes manejaba muy confiado en mis metodos. Le rogué por mucho tiempo a Dios que me diera la posibilidad de pagar mis deudas (que crecian con intereses), pero no recibía respuesta y eso me angustiaba un poco. Le pedí a Dios alguna respuesta, y respondió asi: "yo soy dueño de detener tu deuda cuando yo quiera, primero quiero poner en orden tu vida, luego tus deudas, yo me tomo mi tiempo, soy tu Señor, confía y buscame a mi que el resto viene por añadidura", después de esto agache más el moño y comencé a alabar a Dios. Esperé meses hasta que Dios proveyó para mis necesidades, y presisamente este jueves pude pagar la primera cuota de mi deuda, entonces entendí porque el padre nuestro dice "danos el pan de cada día" y no "danos el pan de esta semana o del mes" o "danos el harina y la levadura" Dios desea que vivamos por fe día a día...
pero el jueves aun no terminaba cuando el Señor habla a mi corazón y me dice:"anda hasta el trabajo de tu hermano", asi que fuí. Justo él venía de regreso de su hora de colación, había salido por ahí cerca y encontró un local(como un pequeño restaurante) en donde necesitaban gente para trabajar, asi que me dijo que fuera, y fuí.
Efectivamente necesitaban gente para trabajar, al día siguiente llevé mi Curriculum y hoy me llamaron para una entrevista mañana. justo hoy oré a Dios y le dije: "Señor si tú me permites trabajar ahí, yo le voy a decir a cada persona con la que hable acerca de mi nuevo trabajo que tú me lo diste. Que tú me prometiste bendición a tu lado y que eso es lo que hoy experimento"
Hoy día volví a leer el capítulo 16 de II Cronicas y entendí algo más: Dios desea que nos apoyemos en él frente a todo lo que se nos presente, y no que frente a nuestro temor de futuras dificultades nos aliemos a otros sin considerar Quién ha sido nuestro Dios, cuando claramente vemos que él mismo en otras ocaciones nos ha salvado de asuntos peores. Tener un corazón perfecto para con Dios es apoyarse en Dios no importando cuántas situaciones, potencialmente adeversas, nos rodeén, porque mientras no transemos lo que el nos dice, podemos también estar seguros de que él nos demuestra su favor.
Nessun commento:
Posta un commento